martes, 18 de mayo de 2021

Bibliografía – “Why Nations Fail” (Acemoglu & Robinson)

 

Reseña del libro  “Why Nations Fail” de Daron Acemoglu & James A. Robinson


Hasta la fecha las referencias bibliográficas presentadas han sido en su mayoría obras que han sido utilizadas o citadas durante la propia asignatura. Sin embargo, hay muchas otros títulos que guardan relación con alguno de los muy diversos temas que se tratan en DBGH, y por tanto desearía compartir estas obras con los estudiantes cuando encuentro algún nuevo libro excepcionalmente esclarecedor. Hoy tengo la suerte de presentar una de esas obras: “Why Nations Fail”, de Daron Acemoglu y James A. Robinson.

Originalmente encontré este libro en la sección de bibliografía recomendada de un canal de Youtube sobre geopolítica, que está ciertamente muy bien y es muy recomendable si os interesa el tema: Caspian Report.


Sin embargo, pronto descubrí que este libro es más que una teoría económica acerca del funcionamiento de las naciones y las causas socioculturales que determinan su éxito relativo. Por el contrario, para llegar a poder plantear una teoría económica tan ambiciosa, los autores se ven en la obligación de hacer un examen muy minucioso y detallado de gran cantidad de países, desde tiempos medievales hasta el presente, a fin de cimentar su teoría con ejemplos históricos concisos y contrastados. Y en el proceso nos hablan de la conquista de América por parte de los Europeos a partir del siglo XV, de la época colonial en África, y de la Revolución Industrial en Europa, entre muchos otros temas relacionados con la asignatura.

Por supuesto que Acemoglu y Robinson no nos hablan de biología humana, a fin de cuentas son autores informados y cultos y entienden que todos los humanos son de la misma especie y tienen las mismas capacidades intelectuales. Pero precisamente por tomar este hecho como punto de partida, sus teorías nos interesan como refutaciones adicionales a los planteamientos deterministas y raciológicos que durante muchos años imperaron en el entorno académico. Como veíamos en el Tema 11 de DBGH, los craneómetras y otros grupos de “ilustres” antropólogos intentaron convencer al mundo de que las diferencias socioeconómicas se debían a las limitaciones intelectuales de algunos grupos humanos: así los italianos no eran bien recibidos en EE.UU. porque se sostenía que eran prácticamente débiles mentales y disminuirían la calidad racial estadounidense con sus genes degenerados. El hecho de que para determinar esa inferioridad intelectual emplearan tests deinteligencia en inglés con sujetos que no hablaban inglés (o que no sabían ni leer) no parecía preocuparles.

Ahora bien, aunque asumimos que estos intentos tan burdos de clasificar a la humanidad son una cosa del pasado, lo cierto es que el racismo no ha desaparecido de nuestra sociedad, y siguen empleándose argumentos biológicos para justificar la aporofobia (el miedo a los pobres). Está muy anclado en nuestra sociedad considerar que las personas que proceden de países tercermundistas son personas tercermundistas: que son inferiores. A fin de cuentas, nos decimos, si consistentemente vemos que los países de África y Latinoamérica han sido pobres la mayor parte de su historia reciente, son pobres ahora, y seguirán siendo pobres en un futuro cercano, será porque sus gentes son inferiores en algún sentido. Y es más: si los dejamos entrar en nuestros países en gran número, acabarán destruyendo nuestro relativo bienestar también.

Como puede verse, al final DBGH es todo, y todo es DBGH. Casi cualquier interpretación que intentamos hacer del mundo que nos rodea necesariamente acaba presuponiendo unas ideas preconcebidas acerca de cómo son los humanos y por qué actúan como actúan. Y por ello mismo, aunque “Why Nations Fail” no nos habla de biología humana sino de economía, su lectura puede ayudarnos a despejar muchas dudas acerca de ambas: saber que las diferencias socioeconómicas tienen que ver principalmente con hechos históricos contingentes y arbitrarios despeja cualquier duda acerca de que los genes o la cultura puedan tener un papel significativo en tales cuestiones.

Probablemente no haga falta decir más sobre este libro en relación a su presentación en el contexto de la asignatura: es interesante, ameno, informativo, y su relación temática ha quedado acreditada. Y sin embargo, hay más. Quizá la razón por la que el libro más me ha llamado la atención y por la que me ha parecido tan revelador es por una cuestión que quizá para los autores era poco menos que circunstancial y tangencial a su temática: la reinterpretación histórica de la conquista de América por parte de los Europeos.


Parte II: Una nueva interpretación de la conquista europea de América

El caso es que hace tiempo, prácticamente desde que cursé el Tema 11 de DBGH y oí hablar por primera vez del infame Rey Leopoldo II de Bélgica y sus desmanes en el Congo, me quedó la duda de por qué no profundizábamos más en los brutales choques culturales que se han venido dando desde que la movilidad humana empezó a despegar en el siglo XV. En DBGH hablamos del expolio genocida del Congo, un poco de la conquista europea de América, y del Holocausto judío, pero pasábamos de puntillas por el genocidio de los Nama y los Herero en África[2], del genocidio Armenio de 1915-17[3], y en lo que a mí más me atañe, de los supuestos genocidios en América[4].

Por supuesto que en DBGH hablamos de la colonización de América y del choque de civilizaciones que supuso el primer contacto serio entre los nativos americanos y los exploradores europeos. Pero lo hicimos desde el punto de vista relativamente aséptico de las interacciones biológicas: Armas, gérmenes y acero era el Leitmotiv de esas lecciones. ¿Pero qué hay de las motivaciones que guiaron aquellas interacciones? ¿Cuánto de verdad hay en la Leyenda Negra española[5]? Recuerdo que una de mis primeras confrontaciones con estas dudas razonables las despertó el cine, y sobre todo un canal de Youtube llamado “History Buffs” que se ocupa de contrastar la precisión histórica de algunas de las grandes producciones de Hollywood:


El tema de la Leyenda Negra española a mí personalmente siempre me dio mucho que pensar, especialmente cuando contrastaba el hecho de que los progresistas e ilustres estadounidenses intentaran un genocidio casi completo de los nativos norteamericanos en las reservas en una época tan reciente como finales del siglo XIX[6] sin que nadie tomara nota del asunto, mientras que a los españoles se les ha hecho cargar históricamente con la culpa de todos los males sufridos por las poblaciones indígenas americanas, incluidas las de los indios norteamericanos a manos de los estadounidenses. Es cuanto menos sorprendente que los norteamericanos culpen a los españoles por la desaparición de los nativos norteamericanos, cuando la colonización de Norteamérica fue casi exclusivamente británica.

Rechina también que los norteamericanos hablen de la esclavitud y la explotación de los nativos americanos en territorio del Imperio español cuando desde 1512 las Leyes deBurgos abolieron la esclavitud de los indígenas[7] mientras que los norteamericanos fueron una nación oficialmente esclavista hasta 1865, y un país de facto segregacionista hasta 1968[8], esto es, anteayer.

El último argumento de índole revisionista es el de los datos poblacionales contemporáneos: el porcentaje de población indígena en las antiguas colonias españolas es muy superior al existente en las colonias de otras potencias europeas. ¿La supervivencia de un mayor porcentaje de población indígena en nuestras colonias no atestigua precisamente un trato más humanitario?


Las diferencias entre los territorios colonizados por España y aquellos colonizados por otras naciones son ciertamente llamativas, y piden a gritos una explicación. Parece que no todos los procesos coloniales fueron iguales, pero ¿a qué se debieron esas diferencias? ¿Fueron quizá los conquistadores españoles unas monjas de la caridad, en contra de lo que sostiene la Leyenda Negra española?

Curiosamente “Why Nations Fail” resuelve en mi opinión este misterio, incluso aunque este no fuera el objetivo del libro. Acemoglu y Robinson proponen un mecanismo y un pormenorizado estudio histórico para explicar las diferencias que encontramos en el Nuevo Continente, y que me parece interesante desde el punto de vista de la asignatura de DBGH, ya que explica cómo las interacciones entre civilizaciones con distinto grado de desarrollo tecnológico puede ser diferente en base a algunas pocas variables socioculturales.

El argumento de las diferencias porcentuales actuales en las poblaciones nativas americanas tiene una solución que resulta evidente en retrospectiva, pero en la que es difícil caer sin conocimientos detallados previos: si quedan más nativos en Latinoamérica que en Norteamérica es porque cuando llegaron los colonizadores había ya mayor número de población nativa en Latinoamérica que en Norteamérica. Y esto no sólo es un dato histórico, sino que es una necesidad biológica si tenemos en cuenta que en Latinoamérica (y sobre todo en Centroamérica) las poblaciones eran ya agricultoras y ganaderas, mientras que en Norteamérica eran esencialmente cazadores-recolectores nómadas. Y si algo hemos aprendido en DBGH es que la transición hacia un modo de vida sedentario agrario se acompaña siempre de una importante explosión demográfica.

Esta diferencia de población nos permite poner en duda el argumento de que los colonizadores españoles fueran menos brutales que los anglosajones en su trato con las poblaciones nativas. De hecho, en números absolutos, es muy posible que los españoles acabaran matando a más indígenas que los británicos/estadounidenses y que aún así queden muchos nativos porque de entrada había muchos más en Latinoamérica que en Norteamérica.  ¿Pero qué pasa con las fuentes históricas que nos permiten comprobar cómo la actitud de los colonizadores en ambas esferas de influencia fueron diferentes? ¿Qué llevó a la Corona española a adoptar las Leyes de Burgos de 1512 para proteger a los indígenas como súbditos de la corona? ¿Y por qué en Estados Unidos se discriminó racialmente a los nativos, despojándolos de su humanidad para luego exterminarlos? Para los cinéfilos, podemos ver esta actitud nuevamente en el canal de “History Buffs” con “Bailando con Lobos”:


La clave de este misterio la cifran Ademoglu y Robinson en el grado de jerarquización y extractividad de las poblaciones indígenas centroamericanas en comparación con las norteamericanas. Mientras que en Latinoamérica las sociedades indígenas se habían unificado en varios inmensos imperios (aztecas, mayas, incas, etc.) con un elevado grado de centralización y estratificación social, las poblaciones indígenas norteamericanas eran aún grupúsculos nómadas de cazadores-recolectores en constante estado de guerra con todas sus poblaciones colindantes.  Esta diferencia, según Acemoglu y Robinson, resultó determinante a la hora de condicionar las interacciones de dichas poblaciones con los colonizadores europeos. Los europeos llegaban a América con el afán de extraer sus riquezas y de explotar la fuerza de trabajo de las poblaciones nativas. Esto resultó fácil para los conquistadores españoles cuando llegaron a los imperios incas y aztecas, a cuyos líderes pudieron derrocar con relativa facilidad para a continuación suplantarlos en unas relaciones de poder y explotación que ya existían en dichas sociedades. Los indígenas latinoamericanos ya vivían en unas condiciones de semiesclavitud, con una sociedad increíblemente jerárquica y unas instituciones económicas muy extractivas.


Para estas poblaciones, por tanto, no resultó difícil cambiar a unos amos por otros y seguir viviendo al servicio de las élites como llevaban siglos haciendo. Más bien al contrario: la excesiva mano dura de los primeros conquistadores llegó a amenazar la continuidad de este sistema extractivo tan provechoso para la Corona española, antagonizado a los nativos y arriesgando su insurrección. De ahí que se promulgaran las Leyes de Burgos de 1512: no en defensa de los indígenas, sino del status quo.

Los anglosajones no tuvieron la misma suerte que los españoles en Norteamérica. Su primera colonia de Jamestown estuvo a punto de fracasar por completo en el periodo que les llevó a sus colonos darse cuenta de que ellos no podrían subyugar a las poblaciones guerreras y semi-nómadas, desconocedoras de la agricultura y la ganadería. Por el contrario, serían los propios colonos los que tendrían que deslomarse para arrancarle a la tierra su propio sustento. Esto tuvo dos consecuencias importantes: la primera es que había que importar mucha más mano de obra de Europa (y luego de África) para hacer viables y provechosas aquellas colonias. La segunda es que hacía falta más tierra para poder labrarla, y eso los indios norteamericanos no lo iban a permitir sin más. La razón por la cual, tras cruentas guerras y masacres, los indios norteamericanos acabaron en reservas y luego se intentó genocidarlos del todo, es porque su modo de vida de cazadores-recolectores los ponía en competición directa con los colonos europeos (mayormente anglosajones). No sólo no eran útiles como mano de obra, sino que además ocupaban de manera poco productiva una vasta cantidad de tierras que los europeos necesitaban para labrar y se oponían violentamente a ser desplazados. Al contrario que el indígena latinoamericano, que era un útil y productivo súbdito de la Corona española, los nativos norteamericanos eran una plaga molesta y peligrosa a eliminar.  Y como tal plaga fueron ciertamente conceptualizados en el folklore norteamericano, por lo que no tardaron en aparecer ilustres figuras públicas clamando por la erradicación de tan molestas razas inferiores.



Comprenderá el lector, por tanto, el gran interés que he encontrado en el libro de Acemoglu y Robinson a la hora de entender mejor las interacciones entre diferentes poblaciones humanas durante el periodo de la expansión europea por el mundo. Para todo aquel que haya disfrutado ya con los libros de Jared Diamond, más genéricos, sobre las interacciones de las poblaciones humanas entre ellas y con el medio (tanto “Armas, gérmenes y acero” como “Colapso”), también “Why Nations Fail” será de gran interés y hasta más revelador, por cuanto el libro de Acemoglu y Robinson tiene una gran capacidad predictiva y prescriptiva para el éxito contemporáneo de nuestras sociedades.

 



[2] https://en.wikipedia.org/wiki/Herero_and_Namaqua_genocide

[3] https://en.wikipedia.org/wiki/Armenian_Genocide

[4] https://en.wikipedia.org/wiki/Genocide_of_indigenous_peoples

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/Leyenda_negra_espa%C3%B1ola

[6] https://en.wikipedia.org/wiki/Indian_removal

[7] https://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud_en_Espa%C3%B1a#:~:text=Formalmente%20se%20aboli%C3%B3%20en%201837,exentas%20de%20cumplir%20la%20norma.

[8] https://en.wikipedia.org/wiki/Civil_rights_movement

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